Los estimados apuntan a un incremento significativo en la pensión garantizada del IMSS, beneficiando a jubilados del régimen de la Ley 73 con mayores ingresos a partir de 2026.
La pensión mínima garantizada del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) bajo el esquema de la Ley 73 podría experimentar uno de los mayores aumentos en los últimos años, situándose por encima de los 10,000 pesos mensuales a partir de 2026. Esta estimación surge de proyecciones económicas y del comportamiento esperado de la inflación, que se situaría cerca del 3.7% en 2025, y de un posible aumento en el salario mínimo de entre 10% y 12%, aprobado por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami).
Desde 2025, la pensión mínima era de aproximadamente 9,400 pesos, por lo que un incremento superior al 10% implicaría que en 2026 los jubilados puedan acceder a una pensión de entre 10,300 y 10,600 pesos, asegurando una protección económica más sólida para quienes cotizaron en el pasado y enfrentan los efectos de la inflación. La cifra oficial será anunciada por el IMSS y la Conasami en los primeros días del próximo año, pero las tendencias actuales indican una consolidación del sistema de pensiones como una fuente de ingreso estable para los adultos mayores con bajos recursos.
El esquema establece que ningún pensionado del régimen de la Ley 73 puede recibir una cantidad inferior al salario mínimo vigente, que se ajusta cada año en función de las decisiones de la autoridad laboral y la inflación. Además, para acceder a la pensión mínima garantizada, los trabajadores deben haber cotizado al menos 500 semanas y tener 60 o 65 años, dependiendo del caso. La actualización del monto beneficiará también en otros aspectos, como las ayudas sociales relacionadas y las prestaciones familiares, que se calculan en relación con el salario mínimo.
Este incremento representa un avance importante en la protección social de los jubilados, quienes a menudo enfrentan bajos ingresos y altos niveles de vulnerabilidad económica. La pensión garantizada, diseñada para mantener el poder adquisitivo, refleja un esfuerzo por mejorar las condiciones de quienes cotizaron en el pasado y hoy dependen de estos apoyos para su manutención.
