Este 2026 se conmemoran dos décadas desde el movimiento estudiantil denominado Revolución Pingüina en Chile. Este fenómeno marcó un hito en la participación de niños, niñas y jóvenes en la vida pública del país, aunque la historia muestra que este compromiso tiene raíces mucho más profundas.
Datos clave
- Cuándo: 2026, 20 años desde la Revolución Pingüina.
- Dónde: Chile.
- Qué: Participación de niños y jóvenes en movimientos históricos desde 1925.
- Quién: Niños de la Fábrica Nacional de Vidrios encabezaron una huelga en 1925.
En febrero de 1925, un grupo de menores de la Fábrica Nacional de Vidrios realizó una huelga en busca de mejores condiciones laborales. Este evento fue uno de los primeros ejemplos de cómo los niños, a pesar de su edad, han luchado por sus derechos y han participado activamente en cuestiones sociales. Paralelamente, en ese mismo año, la Asociación de Boy Scouts de Chile fue formalmente reconocida, reflejando una forma diferente de involucrarse en actividades cívicas y comunitarias.
La exposición “Un siglo de voces juveniles: de scouts, cristaleros y pingüinos” destaca precisamente esa diversidad en las formas de involucrarse. La iniciativa ha sido impulsada por Fundación Momento Ciudadano, junto con la Universidad Diego Portales y varios museos nacionales. El propósito es evidenciar que la participación de jóvenes no es un fenómeno reciente, sino una constante que ha evolucionado con el tiempo.
¿Qué importancia tiene esta exposición?
La muestra no solo busca educar, sino también fomentar la empatía histórica, instando a las nuevas generaciones a comprender las decisiones de sus predecesores dentro de un contexto temporal específico. Además, promueve la responsabilidad histórica, reconociendo que los jóvenes han sido actores significativos en la historia de su país, asumiendo la necesidad de rendir cuentas por sus acciones.
¿Cómo se ve la participación juvenil hoy?
La noción de formación ciudadana ha ido cambiando. No se trata solo de preparar a los jóvenes para un futuro idealizado, sino de reconocer su participación activa en el presente. La historia sugiere que ya están involucrados y que su voz cuenta. En lugar de temer o ignorar esta participación, es importante apoyarla, valorarla y abrir espacios para el diálogo entre generaciones.
La exposición continúa en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos y es una invitación a repensar la forma en que vemos la participación juvenil. Mientras Chile se prepara para este relevante año, los jóvenes seguirán desempeñando un papel crucial en la construcción de su realidad.
Con información de latercera.com

