Organizaciones exigirán mayor seguridad y condiciones dignas, con cierre de carreteras en varias entidades del país.
Diversas agrupaciones de transportistas y campesinos han organizado un paro nacional que se llevará a cabo el próximo 24 de noviembre en múltiples estados del país. La movilización busca llamar la atención de las autoridades sobre la difícil situación que enfrentan en las vías, marcada por un aumento en los actos delictivos, la violencia y la insuficiencia de apoyo a los sectores productivos. La protesta afectará principales carreteras que conectan con la Ciudad de México, incluyendo accesos a Puebla, Querétaro, Cuernavaca y Toluca, aunque aún no se precisan horarios o los puntos exactos de cierre.
Este movimiento surge de la creciente preocupación por la seguridad en las rutas de carga, problemática que ha agravado la situación económica y social de transportistas y campesinos en los últimos años. Entre sus demandas, las organizaciones exigen la creación de paradores seguros, reforzar las fiscalías especializadas en delitos al transporte, instalar cámaras de vigilancia y patrullajes de la Guardia Nacional en zonas peligrosas, además de implementar botones de pánico para alertar en emergencia. Este tipo de manifestaciones reflejan la urgencia de mejorar las condiciones de seguridad y el respaldo oficial ante las amenazas en las vías, que impactan directamente en la economía regional y en la seguridad ciudadana.
A la expectativa de la protesta, las autoridades y la ciudadanía observan el efecto que tendrá el cierre de vías en las operaciones diarias y en la cadena de suministro, además de valorar las medidas para garantizar el paso de vehículos de emergencia y transporte de pasajeros en medio de la movilización.
