Metz, Francia. - El papa León XIV cerró su visita a Francia con una escala simbólica en Metz, donde enfatizó la necesidad de paz y reconciliación en Europa. Este lunes, el Santo Padre llegó desde Lourdes, acompañado de dos aviones de combate Rafale que resguardaron su trayecto, agradeciendo a los pilotos por su apoyo en un contexto internacional crítico.
La elección de Metz como lugar de encuentro no es casual. La ciudad representa los estragos de la guerra y al mismo tiempo simboliza la reconciliación entre Francia y Alemania, un mensaje histórico de esperanza en la actual incertidumbre europea. Además, la región de Lorena, donde se ubica Metz, está conectada a Robert Schuman, uno de los fundadores de la Unión Europea, reflejando así un legado de unidad.
Durante su discurso ante líderes europeos, el papa León XIV abordó las raíces cristianas de Europa, afirmando: "No se puede hablar de Europa sin mencionar el cristianismo". Resaltó que el continente ha crecido a través de encuentros interculturales y llamó a redescubrir estos vínculos como vitales para enfrentar el crecimiento de la ultraderecha y el rechazo hacia los migrantes, enfatizando que la integración y la protección de los vulnerables son deberes fundamentales.
El Papa también lamentó el regreso de la guerra a Europa, describiéndola como "una nueva masacre sin sentido" y destacó la urgencia de buscar el diálogo en lugar de la confrontación. "Hoy en día, las relaciones humanas y entre los Estados se están volviendo cada vez más bárbaras", expresó, convocando a los líderes europeos a adoptar valientes posturas en las negociaciones para encontrar soluciones duraderas.
Finalmente, el papa León XIV hizo un llamado a los jóvenes a construir la paz en sus comunidades, recordando la visión de una Europa unida y basada en valores de igualdad y dignidad, como lo había planteado Robert Schuman en su tiempo.
Con información de clarin.com

