En una sorprendente vuelta electoral, el Centro Democrático, tradicional bastión del uribismo, sufrió una aplastante derrota en Antioquia. En la primera vuelta presidencial celebrada el 31 de mayo, Paloma Valencia solo logró el tercer lugar, superada por Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, quienes ahora se preparan para enfrentarse en la segunda vuelta programada para el 21 de junio.
Los resultados son contundentes: Abelardo de la Espriella, candidato del movimiento Defensores de la Patria, atrajo la atención de los votantes antioqueños, acumulando 1.723.406 votos, con predominancia en varias subregiones, como el oriente y el Valle de Aburrá. Por su parte, Iván Cepeda obtuvo 805.652 votos y se hizo con las municipalidades de Urabá y Bajo Cauca.
La pérdida de Paloma Valencia es significativa, ya que representa una dura golpe para el Centro Democrático, que había invertido tiempo y recursos en esta campaña en su propio territorio. La influencia del abogado De la Espriella, respaldado por el movimiento Creemos de Federico Gutiérrez, fue un factor decisivo en el descontento hacia la fórmula de Valencia y Juan Daniel Oviedo. La fortuna del candidato parece asociarse cada vez más con una imagen renovada de la derecha.
Al reconocer su derrota, Paloma Valencia ha expresado su apoyo a Abelardo de la Espriella, quien se posiciona como el nuevo líder del uribismo en Antioquia. Álvaro Uribe también ha admitido la pérdida y ha resaltado las cualidades de Valencia como líder. Las elecciones han generado un debate sobre el futuro del partido y los cambios necesarios para recuperar la confianza de sus bases.
En el contexto general de la elección, otros candidatos como Sergio Fajardo y Santiago Botero lograron resultados notables, lo que añade una capa de complejidad a la situación electoral en Colombia. La nación mira hacia adelante mientras se acerca la segunda vuelta, y el Centro Democrático enfrenta retos significativos para restablecer su influencia en Antioquia.
Con información de semana.com

