Cancún, Quintana Roo. - En la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe, el entonces presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, Óscar Arias, compartió un poderoso mensaje sobre la democracia y la responsabilidad que recae en los líderes de la región. Durante su discurso, enfatizó que honrar la deuda con la democracia va más allá de las elecciones y se centra en la construcción de instituciones confiables y en la garantía del Estado de derecho.
Arias subrayó que los gobernantes deben asegurar el respeto a las libertades individuales y fortalecer los derechos fundamentales, que frecuentemente son vulnerados en América Latina. "No se debe confundir el origen democrático de un régimen con el funcionamiento democrático del Estado", afirmó, señalando que algunos líderes utilizan su victoria electoral para justificar la restricción de libertades.
El exmandatario también llamó la atención sobre la importancia de crear una oposición válida si no existe, argumentando que el verdadero éxito se mide en los logros tangibles, como la construcción de hospitales y escuelas, y no en la represión de la crítica. "Esta región, cansada de promesas huecas, necesita estadistas tolerantes y no gobernantes autoritarios", insistió Arias, quien abogó por una democracia que permita el debate y la diversidad de opiniones.
A medida que la región avanza, las advertencias de Arias continúan resonando en un contexto donde el populismo puede amenazar las estructuras democráticas. Su mensaje sirve como llamada de atención para los ciudadanos al momento de elegir a sus líderes, en un escenario donde la participación ciudadana es clave para el fortalecimiento de la democracia.
La reflexión de Arias pone de manifiesto la urgencia de construir un futuro donde el respeto a las libertades y el desarrollo humano sean prioridades en las agendas gubernamentales.
Con información de eluniverso.com

