Una jueza federal ratificó la orden de aprehensión contra Juan Bernardo Corona Martínez, vinculado a sobrecostos en construcción de cuarteles policiales y lavado de dinero en Michoacán.
Una autoridad judicial federal ha confirmado la orden de captura contra Juan Bernardo Corona Martínez, exsecretario de Seguridad Pública de Michoacán, en relación con un esquema de corrupción que involucra sobrecostos en la construcción y mantenimiento de siete cuarteles policiales. La resolución, emitida en febrero de este año y ratificada en estos días, mantiene vigente la orden de arresto, a pesar de que el exfuncionario continúa siendo buscado por las autoridades.
Corona Martínez, quien fue una figura política de peso durante el gobierno de Silvano Aureoles y además presidir el Partido de la Revolución Democrática en Michoacán, se encuentra en calidad de prófugo. La Fiscalía General de la República le imputa delitos como peculado, lavado de dinero, administración fraudulenta y asociación delictuosa. La investigación señala que sus posibles nexos con una empresa llamada Inmobiliaria DYF habrían facilitado contratos millonarios sin la capacidad técnica adecuada, generando pérdidas significativas para el estado.
Es importante contextualizar que este caso refleja una problemática mayor en la gestión de recursos públicos y el combate a la corrupción en diferentes niveles de gobierno en México. La denuncia tuvo origen en una investigación de la Secretaría de la Contraloría de Michoacán en 2022, la cual detectó irregularidades que luego fueron formalizadas por la fiscalía federal, incluyendo la posible complicidad del exgobernador Silvano Aureoles en el entramado.
Mientras las autoridades buscan capturar a Corona Martínez, el caso vuelve a abrir el debate sobre la transparencia y la rendición de cuentas en la administración pública, en un momento en que las investigaciones por corrupción en niveles estatales y federales buscan fortalecer la confianza ciudadana en el sistema judicial mexicano.
