La Conferencia del Episcopado Mexicano ha conmemorado el centenario de la Guerra Cristera, que inició el 31 de julio de 1926 con la implementación de la Ley Calles, mostrando su compromiso con la paz y la libertad religiosa.
Datos clave
- Quién: Conferencia del Episcopado Mexicano.
- Qué: Conmemoración del centenario de la Guerra Cristera.
- Dónde: Ciudad de México.
- Cuándo: 31 de julio de 2026.
En un mensaje presentado el pasado 31 de julio, los obispos destacan que su intención no es celebrar la guerra ni exaltar la violencia, sino recordar el sacrificio de los mártires y la valía de la fe católica a pesar de la persecución. Resaltan la necesidad de un diálogo que fomente la comprensión y la unidad en un tiempo de polarización.
Los obispos aclaran que el objetivo de esta conmemoración es sanar la memoria colectiva en lugar de revivir viejas rencores. Aseguran que es fundamental reconocer la identidad compartida de los mexicanos y rechazan cualquier tipo de confrontación violenta. Este evento resuena en un contexto donde se busca reconstruir una nación unida y respetuosa de la diversidad religiosa.
¿Qué lecciones deja la Guerra Cristera?
La Guerra Cristera dejó importantes enseñanzas sobre la libertad religiosa y la dignidad humana. Los obispos enfatizan que este conflicto histórico ilustra la importancia del respeto hacia todas las creencias. Cada religión debe ser protegida y no relegada a ser un privilegio, sino reconocida como un derecho humano fundamental.
Además, celebran los avances en la libertad religiosa en México desde las reformas constitucionales de 1992 y destacan la importancia de continuar trabajando por la consolidación de estos derechos. A pesar de los avances, reconocen que aún hay tareas pendientes que requieren atención de las autoridades.
¿Cómo buscan promover la unidad en el país?
El mensaje de los obispos llama a la ciudadanía a reconocer y abrazar su identidad compartida frente a la adversidad. Hacen un llamado a no caer en la división y la polarización, buscando un camino hacia la paz y la convivencia.
Para ello, instan a las autoridades a garantizar la libertad religiosa y fomentar un diálogo constructivo que garantice el respeto a la diversidad. La celebración del centenario no solo es un recordatorio del pasado, sino también una oportunidad para reflexionar sobre cómo avanzar hacia un futuro más inclusivo.
La Conferencia del Episcopado Mexicano resalta que promover la paz y la libertad religiosa es esencial para construir un México más unido, donde todos los ciudadanos se reconozcan como hermanos, sin importar sus diferencias.
Con información de lja.mx

