En lo que va del año, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha emitido seis actas por violaciones a la Ordenanza Municipal contra la Emisión de Ruidos y Vibraciones. La situación ha llevado a cuestionamientos por parte del grupo municipal Vox, que indaga sobre las posibles limitaciones para que los técnicos municipales y la Policía Local realicen supervisiones adecuadas de la normativa vigente.
Datos clave
- Organización: Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife
- Número de multas: 6 actas por infracción
- Sanción: 90,15 euros por cada infracción
- Alternativa: Plan de Acción contra el Ruido aprobada en noviembre de 2022
- Propósito: Reducir la contaminación acústica en un plazo de cinco años
Gladys de León, edil de Seguridad y representante nacionalista, aseveró que no existen obstáculos en la aplicación de la norma. Según la concejala, tanto la Policía Local como los técnicos municipales están comprometidos con la observancia de la Ordenanza de Ruidos y Vibraciones. La mayoría de las quejas relacionadas con ruidos provienen de actividades nocturnas y fiestas en domicilios, que suelen cesar gracias a la intervención de los agentes.
Sin embargo, Gladys de León también indicó que las quejas ocasionales sobre ruidos son inevitables y no necesariamente reflejan una falta de vigilancia por parte del Ayuntamiento. Cuestionar el compromiso del Gobierno local podría ser prematuro, ya que la ordenanza se está haciendo cumplir.
¿Qué tipos de infracciones se han reportado?
Las infracciones más comunes en Santa Cruz se relacionan con: gritos y ruidos excesivos, fiestas con música alta y disturbios internos en viviendas, así como música alta que interfiere con el descanso de los vecinos. Las sanciones establecidas para estas violaciones son de 90,15 euros, lo que puede resultar en un disuasivo para futuras infracciones.
¿Qué iniciativas se están tomando para mejorar la situación del ruido?
En noviembre del año pasado, el Ayuntamiento aprobó inicialmente un Plan de Acción contra el Ruido, que contempla diversas medidas para mitigar la contaminación acústica. Este plan incluye la limitación de horarios para terrazas en la vía pública y la suspensión de nuevas licencias para el ocio nocturno en áreas con saturación acústica. Además, se planea un control riguroso de las emisiones sonoras de vehículos, así como la creación de una nueva Ordenanza sobre Ruido.
Con estas medidas, se espera que Santa Cruz de Tenerife pueda avanzar en la reducción de molestias relacionadas con el ruido y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
Con información de eldia.es

