Legisladores internos cuestionan trato preferencial y uso de fondos en la bancada, evidenciando divisiones en Morena.
En el seno de Morena, surgen reclamos internos que desafían la autoridad de Adán Augusto López, coordinador de los senadores del partido. Varias voces dentro de la bancada han señalado la existencia de prácticas que favorecen a ciertos integrantes, además de cuestionar la distribución y ejercicio de los recursos públicos asignados a su grupo parlamentario. La controversia se intensifica con acusaciones de trato desigual, particularmente en relación con la asignación de subvenciones y beneficios económicos para informes legislativos. Uno de los temas más discutidos es la significativa cantidad de fondos públicos entregados al grupo parlamentario, que superó los 596 millones de pesos en 2024, de los cuales Morena habría recibido más de 338 millones en el último año. Asimismo, algunos senadores piden mayor igualdad en la toma de decisiones y en los nombramientos en comisiones, evidenciando una posible fractura en la cohesión interna del partido. La presión interna busca que el liderazgo de López Hernández sea percibido como transparente y en sintonía con los principios de austeridad y rendición de cuentas, elementos que, según algunos, aún son necesarios para consolidar la confianza del grupo y del electorado.
