La operación electoral de Morena en Coahuila ha sufrido un golpe significativo con la salida de Andy López Beltrán, quien coordinaba el despliegue de recursos y personal. A pocos días de las elecciones locales, la respuesta ciudadana ha sido baja y ha surgido incertidumbre entre los operadores, lo que ha mermado el impulso de la estrategia.
Desde abril, se había planificado un esfuerzo conjunto que incluía la participación de 65 diputados federales de Morena y 22 del PT, con el objetivo de disputar las 25 diputaciones locales. Pese a los esfuerzos iniciales, testimonios de legisladores indican que el ánimo ha decrecido, especialmente tras la renuncia de López Beltrán, lo que ha llevado a algunos a cuestionar la viabilidad de la operación.
Varios diputados manifestaron su apoyo motivados por su cercanía con el expresidente Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, a raíz de la salida de López Beltrán, algunos consideran que continuar con la estrategia representa un desperdicio de recursos y esfuerzo, dada la histórica fortaleza del PRI en el estado y el escaso respaldo de la ciudadanía.
Las elecciones del 7 de junio son cruciales, ya que definirán la composición del Congreso local en un estado donde el PRI ha sido hegemónico. Para Morena, la jornada electoral representa una oportunidad de expansión en el norte del país, mientras que para el PRI es vital mantener su predominancia.
Operadores de campo han reportado que las actividades de promoción, que incluyen visitas casa por casa y repartición de material, no han sido bien recibidas. Algunos han señalado el uso de incentivos cuestionables para atraer votantes, aunque estas afirmaciones requieren verificación oficial. La situación actual presenta un desafío significativo para la campaña electoral de Morena en la región.
Con información de elimparcial.com

