La carrera por las 17 gubernaturas en juego en 2027 ya ha comenzado. Dentro de Morena, Ariadna Montiel y Citlalli Hernández asumirán funciones clave en la dirigencia del partido y en los procesos internos de selección.
Datos clave
- Cuándo: elecciones de 2027.
- Quiénes: Ariadna Montiel y Citlalli Hernández.
- Dónde: 17 entidades en México.
- Desafío: mantener la unidad interna y evitar fracturas.
- Contexto: Morena es la principal fuerza política del país.
Ambas líderes enfrentarán uno de los principales retos que ha experimentado el movimiento desde que llegó al poder: definir a los candidatos sin dividir al partido ni afectar su coalición. A pesar de que Morena es la fuerza política dominante, la aparición de grupos y liderazgos regionales con aspiraciones legítimas complicará el proceso de selección.
Estado como Campeche ejemplifican el esfuerzo por la unidad. La gobernadora Layda Sansores ha tomado la iniciativa en la sucesión, designando a Pablo Gutiérrez Lazarus como coordinador estatal de la Defensa de la Cuarta Transformación, lo que ha reducido la posibilidad de conflictos internos. Este enfoque permite que el oficialismo campechano se concentre en la búsqueda del apoyo ciudadano.
¿Cuáles son los desafíos en Guerrero?
En Guerrero, la situación es más conflictiva. Trece aspirantes compiten por la candidatura de Morena, lo que ha generado tensiones y conflictos internos. Las deserciones y ataques han comenzado antes del proceso de selección, lo que evidencia una guerra sucia prematura centrada en desacreditar a figuras como Esthela Damián.
Este tipo de dinámicas pone en riesgo no solo las aspiraciones individuales, sino también la cohesión del partido. Cuando la contienda se ve afectada por campañas de desprestigio, se compromete la imagen y credibilidad del movimiento.
¿Cómo se posiciona Morena para las elecciones?
En San Luis Potosí, las tensiones también son palpables. El gobernador Ricardo Gallardo está impulsando la candidatura de su esposa, a pesar de que ello va en contra de la postura de Claudia Sheinbaum, quien ha rechazado el nepotismo en los espacios de poder. Esto resalta la necesidad de Morena de demostrar que puede priorizar la legitimidad y competitividad en sus procesos internos.
Las próximas semanas serán determinantes para el partido. Montiel y Hernández deberán navegar las ambiciones de los miembros y la presión de las bases mientras mantienen la unidad. Aunque Morena tiene el potencial para ganar la mayoría de las gubernaturas, su capacidad para manejar sus diferencias sin fracturarse desde dentro será crucial.
En resumen, la tarea de gestionar el proceso de selección es vital no solo para ganar elecciones, sino para mantener la integridad del proyecto político de Morena.
Con información de ejecentral.com.mx

