El oficialismo acusa al PRI de contratar grupos de choque para generar violencia en protestas, profundizando la polarización política en la Ciudad de México. Durante las recientes movilizaciones de la Generación Z en el Zócalo capitalino, se registraron incidentes de violencia que han provocado una fuerte disputa política en la Ciudad de México. El partido en el gobierno, Morena, ha señalado que fuerzas del Partido Revolucionario Institucional (PRI) estarían detrás de la contratación de grupos de choque y porros, con el objetivo de desestabilizar la protesta y crear caos. Entre las organizaciones supuestamente implicadas se encuentran la Organización de Estudiantes Técnicos (ODET), el Frente Juvenil Revolucionario del PRI y el colectivo conocido como "Los 300". Además, se menciona la participación de legisladores federales, como Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla, en la coordinación de estas acciones. El vocero de Morena anunció que en los próximos días presentarán un punto de acuerdo para investigar el rol de estos actores y esclarecer si existió financiamiento externo. La ofensiva política se reitera en un contexto donde también ha resurgido la controversia respecto a la posible injerencia de actores políticos en movilizaciones que, en su momento, generaron escenas de tensión y enfrentamientos en Palacio Nacional y otros recintos oficiales. La confrontación entre el oficialismo y la oposición refleja una creciente polarización que capta la atención de la opinión pública y de las autoridades electorales. Las acusaciones de Morena buscan exhibir el presunto trasfondo económico y político tras las protestas, argumentando que la movilización de la Generación Z no fue espontánea, sino orquestada con fines de debilitamiento y manipulación. La oposición, en cambio, denuncia una persecución política y la utilización de las acusaciones para distraer de problemáticas internas del gobierno y del PRI. La investigación del presunto financiamiento será clave para dilucidar el im
Temas:
