Ciudad de México, CDMX. - La propuesta de un nuevo impuesto del 2% sobre dispositivos electrónicos, conocida como "moche digital", ha suscitado críticas por su potencial de generar doble tributación a los usuarios de servicios digitales. Radamés Camargo, analista del mercado de contenidos audiovisuales, argumenta que la medida carece de fundamento técnico y resulta anacrónica en un contexto donde el acceso a la música y el video depende mayoritariamente de plataformas digitales.
Camargo sostiene que los consumidores ya asumen el costo del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en sus suscripciones mensuales a este tipo de servicios. Además, deben pagar los aranceles de importación al adquirir dispositivos electrónicos en el mercado formal. "Si ya estás pagando IVA por la suscripción y ahora le van a agregar este impuesto a los dispositivos, estás pagando doble impuesto por acceso a contenidos”, enfatiza.
La iniciativa, impulsada por la Secretaría de Cultura, bajo la dirección de Claudia Curiel de Icaza, y el Instituto Nacional del Derecho de Autor, que lidera Karina Luján, se basa en el concepto de copia privada. Sin embargo, los críticos argumentan que este tipo de impuestos, que suelen aplicarse a productos como el tabaco y las bebidas alcohólicas, no deberían ser trasladados a la infraestructura digital.
La propuesta aún no ha sido aprobada y se encuentra en un estado de discusión, lo que ha generado un debate sobre su viabilidad en un país donde el consumo digital ha crecido de manera exponencial en las últimas dos décadas. La comparación con la lógica impositiva existente plantea interrogantes sobre la estructura fiscal que se deberá adoptar frente a los nuevos modelos de consumo.
Con información de expansion.mx

