El ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, propuso avanzar con una ley que asegure una reducción de las retenciones agrícolas. Ante la aparición de nuevas fuentes de ingresos para Argentina, considera que el sector agropecuario merece un alivio impositivo significativo.
Durante el evento Pulso Tierra, Busso destacó que la baja de los derechos de exportación debería establecerse como una política permanente. El pasado anuncio del gobierno de Javier Milei sobre la reducción de retenciones para el trigo y la cebada, así como un cronograma para otros cultivos, marca un cambio que necesita continuidad.
El funcionario enfatiza la importancia de certidumbre para el sector agrícola. Sugiere que si hay voluntad política, se debe presentar una ley al Congreso que brinde seguridad sobre la reducción de retenciones. Según él, es fundamental reactivar esta discusión en torno a los derechos de exportación, que se han normalizado a lo largo de los años.
Busso argumentó que la necesidad fiscal del Estado ha mantenido las retenciones, pero ahora se presentan nuevas oportunidades económicas. Las industrias del petróleo, la minería y la energía están en crecimiento, lo que justifica un distribución más equilibrada que beneficie al campo argentino.
Asimismo, destacó que los derechos de exportación afectan la rentabilidad de los productores. En zonas de alta productividad, los costos pueden ser muy altos en comparación con otros impuestos. Con la actual campaña agrícola, se estima que los productores de Córdoba aportarán entre 2000 y 2200 millones de dólares por este concepto.
El ministro también mencionó el potencial de los biocombustibles para atraer inversiones y generar empleo. Propone que el aumento del uso de bioetanol podría generar un impacto positivo, citando a una planta en Río Cuarto como ejemplo. Esto podría aportar alrededor de 200 nuevos empleos directos, facilitando un crecimiento en el sector agroindustrial.
Con información de lanacion.com.ar

