Buenos Aires, Argentina. - La economía argentina ha entrado de nuevo en recesión, registrando una caída del 1,7 por ciento en el EMAE de agosto respecto al año anterior. Este descenso se presenta a pesar de un modesto aumento del 0,1 por ciento en comparación con el mes anterior, lo que indica una crisis persistente en diversos sectores, incluyendo la industria y el comercio.
Diez de los quince sectores analizados han reportado retrocesos. La industria manufacturera y el comercio fueron los más afectados, coincidiendo con una disminución del consumo masivo que ha caído durante los últimos nueve meses. Según un informe de Scantech, el ticket promedio de compra se sitúa en ocho mil pesos por apenas cinco productos, lo que refleja la precariedad del mercado.
El presidente Javier Milei ha admitido que las cosas no están funcionando como esperaba. En una reciente conversación, reconoció la desaceleración de la economía y el lento ritmo de reducción de la inflación, factores que han impactado negativamente en su administración. “La economía se expande menos de lo que se venía expandiendo”, afirmó, evidenciando el reconocimiento de las dificultades económicas que enfrenta.
A pesar de los problemas, Milei sigue siendo respaldado por el establishment y una parte significativa del poder judicial, lo que incluye la recentísima aprobación de pliegos que conducen a la impunidad en diversos casos de corrupción. En este contexto, el mandatario también ha enfrentado críticas incluso desde aliados, como se evidenció en su viaje a España, donde fue incapaz de concretar encuentros con figuras claves.
La situación política y económica actual de Argentina continúa siendo compleja. El 29 de noviembre se llevarán a cabo elecciones generales en las que Milei intentará afirmar su liderazgo a pesar del creciente descontento ciudadano y su imagen deteriorada.
Con información de eldestapeweb.com

