El gobierno promete finalizar un túnel clave en Junín, en un movimiento con implicancias políticas tras la salida del candidato libertario en esa región.
En un giro estratégico, las autoridades nacionales pactaron reactivar una importante obra pública en la ciudad de Junín, provincia de Buenos Aires, que había sido dejada a mitad de construcción tras la llegada del frente libertario al poder. La intervención contempla la finalización de un túnel subterráneo ubicado en la avenida Rivadavia, crucial para la conectividad urbana y que había estado paralizado durante casi dos años. Dicha infraestructura representa una inversión que supera los 7.500 millones de pesos y que busca mitigar las dificultades de tránsito que afronta la ciudad, especialmente en zonas divididas por la obra pendiente. Este anuncio se produce tras el desplome en los resultados electorales del frente libertario en Junín, donde el municipio, liderado por un intendente del PRO, ha manifestado el interés en presentar reclamos legales por el abandono de la obra. La decisión del gobierno nacional logra, en parte, ganar apoyo local y responder a las demandas de los vecinos, aunque existen dudas sobre la efectividad y el cumplimiento de los compromisos realizados. Ante la situación, el intendente Pablo Petrecca, quien mantiene una postura neutral respecto a alianzas políticas, expresó satisfacción por la reactivación del proyecto, mostrando fotografías junto a funcionarios como el ministro del Interior, Lisandro Catalán, y el secretario de Transporte, Luis Pierrini. Sin embargo, no todos los presentes en la reunión comparten la confianza en la gestión, y algunos observadores consideran que este movimiento tiene un carácter eminentemente electoral, destinado a mejorar la imagen del oficialismo antes de los próximos comicios. La historia de esta obra revela la complejidad de la relación entre las diferentes administraciones y la dificultad para cumplir con promesas de infraestructura en contextos políticos cambiantes. La reactivación del túnel en Junín, además, evidencia una estrategia para intentar recuperar apoyo en una región donde los resultados electorales recientes evidencian un desacuerdo con las propuestas libertarias y un respaldo renovado a las fuerzas tradicionales del peronismo y el radicalismo.
