Soldados y oficiales de las Fuerzas Armadas de Argentina han recibido autorización para desempeñar un segundo empleo en plataformas como Uber debido a la crisis salarial que afecta al sector. Muchos uniformados se encuentran por debajo de la línea de pobreza, lo que ha llevado a miles a considerar dejar el servicio militar.
La decisión fue anunciada por el ministro de Defensa, el general Carlos Alberto Presti. Esta medida es histórica, ya que por primera vez se permite a los militares trabajar fuera de su horario de servicio. Se prevé que los ingresos adicionales provengan de actividades como el transporte de pasajeros y la seguridad privada, lo que refleja la crítica situación de las Fuerzas Armadas.
Desde que Javier Milei asumió la presidencia, se estima que el poder adquisitivo de los militares ha disminuido en un 80%. Con una caída en los salarios, más de 20,000 efectivos han optado por dejar sus funciones, buscando mejores oportunidades en el ámbito civil. Voces dentro del propio ejército han expresado su frustración ante la falta de incentivos económicos para permanecer en sus cargos.
El impacto de la crisis salarial no se limita a los militares; también afecta a los docentes que laboran en los institutos de educación militar, quienes han denunciado un retraso en sus remuneraciones. La situación del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) también es alarmante, con una cobertura médica deficiente y deudas con proveedores, lo que agudiza aún más la crisis en el sector.
A pesar de las promesas del Gobierno para destinar recursos a la mejora de infraestructura militar, la situación salarial sigue sin avances significativos. Los esfuerzos actuales parecen centrarse más en forjar alianzas con Estados Unidos que en abordar las necesidades básicas de los uniformados argentinos.
Con información de levante-emv.com

