La Marina Holding el operativo tras 96 horas sin localizar al náufrago, tras esfuerzos coordinados con Estados Unidos en una zona clave del océano.
El pasado 27 de octubre, Estados Unidos llevó a cabo una serie de bombardeos en el Océano Pacífico contra varias embarcaciones sospechosas de transportar droga, dejando catorce tripulantes fallecidos. Durante la operación, el Ejército estadounidense detectó a un hombre aferrado a restos de la embarcación, lo que motivó una colaboración con las autoridades mexicanas para realizar una búsqueda y rescate en la zona. La operación conjunta tuvo lugar aproximadamente a 400 millas al suroeste de Acapulco, en un área estratégica de tráfico marítimo ilegal.
Después de cuatro días intensivos de esfuerzos, la Secretaría de Marina anunció que, a partir del 1 de noviembre, se suspenderá formalmente la búsqueda activa del presunto náufrago, tras completar las 96 horas de operación recomendadas para estos casos. Sin embargo, permanecerán atentos a cualquier señal o aviso de embarcaciones que naveguen en la zona, sin descartar la posibilidad de continuar con vigilancias regulares en el área. La atención a fenómenos de narcotráfico en el Pacífico ha aumentado en los últimos años, dado el elevado tráfico ilícito que conecta a organizaciones criminales en Venezuela, Colombia y Centroamérica con rutas en el Caribe y el Pacífico.
Estados Unidos ha reportado al menos quince incidentes similares en los que ha hundido embarcaciones relacionadas con el narcotráfico en diferentes momentos mediante ataques cinéticos, logrando afectar flotillas que trasladan drogas hacia Estados Unidos y Centroamérica. La cooperación internacional en estos operativos refleja la gravedad del fenómeno y la importancia de las acciones conjuntas para frenar el avance del crimen organizado en la región.
