La política migratoria integral del país fortalece controles y atención humanitaria, logrando una significativa disminución de flujos ilegales en 2024.
En 2024, México logró reducir en un 66% los flujos de migración irregular, un avance que refleja una transformación profunda en su enfoque de movilidad humana. La implementación de controles reforzados, acciones contra el tráfico de personas y la creación de centros de integración han sido componentes clave de esta estrategia, que ha sido acompañada por esfuerzos para ofrecer atención humanitaria y protección a los migrantes, además de mejorar las condiciones en las rutas migratorias. Durante el año pasado, se registraron alrededor de 72 mil inmigrantes permanentes que ingresaron al país, mayormente provenientes de naciones como Honduras, Guatemala y Estados Unidos, siendo Guatemala el principal país de origen con mayores aumentos en los flujos migratorios. En paralelo, se establecieron albergues temporales en la frontera norte y el programa “México te abraza” para apoyar a los migrantes y mexicanos retornados, con un enfoque en su reinserción social y laboral. Desde febrero de 2024, la Estrategia Integral de Movilidad Humana coordina estos esfuerzos, promoviendo además la inserción laboral a través de plataformas digitales y programas sociales en países vecinos. La iniciativa también incluye mejoras en la protección consular y herramientas para la seguridad en casos de detención en el extranjero, reflejando un compromiso con una migración más ordenada y humanitaria que prioriza los derechos de las personas.
