Ciudad de México, CDMX. - La reciente reforma en inversiones extranjeras establece un nuevo límite del 49% en el capital accionario que los inversionistas foráneos pueden adquirir en sociedades mexicanas. Esta medida, según un informe del Center for International Private Enterprise (CIPE), responde a preocupaciones sobre la influencia de capital extranjero en sectores estratégicos del país.
El nuevo escrutinio requiere que el inversionista extranjero cumpla tres condiciones: adquirir más del 49% del capital de una sociedad mexicana, que sus activos superen un monto definido por la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras (CNIE) y que opere en actividades sensibles, como infraestructura crítica y seguridad alimentaria. Estas condiciones podrían limitar la inversión extranjera en comparación con otros países donde los umbrales oscilan entre el 10% y 25%.
El reporte sugiere que el límite del 49% resulta “excesivamente alto” y recomienda establecer un porcentaje más bajo, como el 25%. También plantea la incorporación de un criterio monetario que incluya inversiones a partir de cinco millones de dólares, independientemente del porcentaje adquirido.
Un caso relevante que ilustra este tema es el de Fernando Chico Pardo, quien, a pesar de tener solo el 25% de Grupo Financiero Banamex, ha logrado influir en las decisiones de la empresa desde su posición como presidente del Consejo de Administración. Este ejemplo resalta cómo una participación minoritaria puede traducirse en un peso significativo dentro de una organización.
La reforma, a pesar de establecer límites, prevé una vía voluntaria para las operaciones que no alcancen los umbrales especificados. Esto podría dar lugar a un escenario donde las empresas encuentren alternativas que les permitan mantener alguna forma de inversión extranjera sin necesidad de cumplir con los estrictos requisitos.
Con información de expansion.mx

