El gobierno de México ha decidido no adelantar más de un mes el cierre del ciclo escolar, que estaba programado para coincidir con la Copa Mundial de la FIFA y el incremento de temperaturas. La nueva fecha de finalización de clases será el 15 de julio, lo que garantiza que los estudiantes mantendrán su jornada educativa regular.
La protesta de los padres fue clave en la reconsideración de esta medida, ya que expresaron su preocupación por la interrupción de los estudios de sus hijos. Además, muchas familias se encontraban en un dilema logístico, tratando de organizar el cuidado de los niños si las clases se suspendían anticipadamente.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, había anunciado el ajuste en el calendario escolar como respuesta a la ola de calor y la logística relacionada con el Mundial de fútbol, que se llevará a cabo del 11 de junio al 19 de julio en conjunto con Estados Unidos y Canadá.
A pesar del anuncio inicial, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la propuesta no era definitiva y se mostró abierta a considerar las críticas de diversas organizaciones y ciudadanos. En años anteriores, cuando se presentaron olas de calor severas, varios estados ya habían optado por finalizar las clases antes de lo previsto, resaltando la situación climática como factor relevante en la educación.
Frente al evento deportivo, que se espera atraer a 5 millones de turistas internacionales, la preocupación se centra en las dificultades infraestructurales que enfrentarán las ciudades sede, especialmente en el transporte y los servicios públicos. Al mismo tiempo, algunos grupos ciudadanas han hecho un llamado para que el enfoque del gobierno se mantenga en las necesidades educativas y no en intereses económicos relacionados con la competencia.
Con información de acento.com.do

