Un estudio reciente evalúa marcas con calidad y etiquetado correcto para orientar a los consumidores en su elección de café.
La elección de un café de calidad puede ser un desafío debido a la amplia variedad de opciones en los supermercados mexicanos. Para facilitar la decisión, un análisis exhaustivo de 33 marcas realizó la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), centrado en estándares de calidad, etiquetado correcto y relación costo-beneficio. Este estudio, publicado en la edición de junio de la Revista del Consumidor, revela además que, aunque la mayoría del consumo nacional aún se enfoca en café soluble—que representa aproximadamente el 60% del mercado—las tendencias están cambiando hacia opciones más premium, incluyendo cápsulas, cold brew y métodos artesanales. La percepción del mercado indica un potencial de crecimiento en estas categorías, dada la estabilidad del consumo per cápita, que se mantiene entre 1.3 y 1.7 kilos anuales por persona, aún por debajo del promedio latinoamericano. Entre las marcas recomendadas se destacan aquellas que cumplen rigurosamente con las normas de etiquetado y contienen cifras de cafeína acordes a sus categorías. Además, todas las marcas evaluadas de café descafeinado superaron los límites permitidos, garantizando opciones seguras para quienes buscan reducir su ingesta de cafeína. El análisis también identificó productos con ingredientes adicionales que, aunque cumplen con la normativa, contienen niveles elevados de azúcares. Por último, la Profeco alertó sobre marcas que presentaron fallas de etiquetado, como incumplimiento en denominación de origen o declaración del contenido neto, aspectos importantes a revisar antes de comprar. En definitiva, al momento de elegir un café, es recomendable verificar la integridad del empaque, preferir productos con información clara y considerar aquellas marcas que garantizan trazabilidad y calidad certificada.
