Nueva York, Nueva York. – Nuevos documentos de la DOJ muestran que Jeffrey Epstein mantenía un sistema para garantizar la salud sexual de mujeres en su círculo, incluyendo pagos a varios médicos de Nueva York. Entre los implicados se encuentran ginecólogos y un dermatólogo que atendieron a estas mujeres.
Los correos y mensajes revelan que Epstein se aseguraba de que las mujeres fueran evaluadas regularmente para enfermedades de transmisión sexual y recibieran anticonceptivos. Este manejo sistemático sugiere una preocupación por su “salud” antes de ser explotadas. Algunos médicos, como Suzanne Yale y Adam Romoff, realizaron múltiples consultas entre 2011 y 2019, aunque no hay evidencia de que supieran de la naturaleza criminal de las actividades de Epstein.
Epstein pagó directamente a estos médicos, lo que ha despertado interrogantes sobre su conocimiento de las circunstancias. Al menos tres ginecólogos y su médico personal recibieron pagos de Epstein, y un intercambio de correos sugiere que su hermano pudo haber sido un informante en este esquema. Yale, quien se retiró, y Romoff, aún en práctica, han sido identificados en los registros, pero se defiende su reputación profesional ante acusaciones.
Los médicos en otros estados también están bajo escrutinio. El Dr. Mark Landon de Ohio se encuentra bajo investigación tras recibir pagos de Epstein, aunque niega tener conocimiento de cualquier ilegalidad. La situación plantea un dilema ético para los médicos: atender a mujeres jóvenes que son adultas puede considerarse cuestionable, pero no necesariamente ilegal.
Con el resurgir de estos vínculos entre médicos y Epstein, el impacto de estas revelaciones sigue generando debate sobre la ética profesional y el deber de los médicos de cuestionar el contexto de sus pacientes.

