Ciudad de México. – La reciente popularidad de medicamentos para la pérdida de peso, como Zepbound y Ozempic, ha revolucionado el tratamiento de la obesidad y la diabetes. Sin embargo, más allá de los beneficios físicos, estos fármacos pueden desencadenar transformaciones profundas en la vida personal y las relaciones de quienes los consumen, afectando aspectos tan íntimos como la vida sexual.
El caso de Jeanne y Javier, una pareja que compartió su experiencia bajo pseudónimos, ilustra esta compleja realidad. Desde que Jeanne comenzó a tomar Zepbound en marzo de 2024, su matrimonio se vio sacudido por una disminución drástica en su intimidad sexual. Lo que inicialmente se manifestó como una desconexión emocional, pronto se convirtió en una fuente de tensión y conflicto.
Javier relató sentirse desconcertado ante los cambios físicos y emocionales de su esposa, con quien lleva 15 años de casada. La falta de intimidad sexual, que se prolongó por más de 14 meses, generó un ambiente de
