Germán Martínez señala que la recuperación de la seguridad requiere una política similar a la de Calderón, pero sin regresar a la violencia desatada en esa época.
El debate en la Cámara de Diputados sobre el Presupuesto de Egresos de la Federación evidenció las diferencias en la estrategia de seguridad de la actual administración con el enfoque de mano dura. El legislador del Partido Acción Nacional (PAN), Germán Martínez Cázares, sostuvo que renunciar a una postura firme ante el crimen organizado no es la solución; al contrario, afirmó que es momento de retomar una política similar a la implementada en la administración de Felipe Calderón para enfrentar la violencia en el país.
Martínez Cázares subrayó que incrementar recursos en el Ejército y en Palacio Nacional no resolverá las problemáticas en los municipios, donde la presencia del crimen organizado se mantiene activa. Además, precisó que la estrategia requiere de una coordinación efectiva entre instituciones y una postura decidida, sin reintroducir una guerra abierta, sino aplicando un “control firme” que neutralice a los actores delictivos.
El legislador también criticó al oficialismo por la percepción de inacción frente a episodios recientes de violencia, incluyendo el asesinato del alcalde de Uruapan y la falta de apoyo a las autoridades locales. Cuestionó la efectividad del recién anunciado ‘Plan Michoacán por la paz y la justicia’, advirtiendo que sin recursos adecuados y coordinación, esa iniciativa carece de resultados efectivos.
En sus conclusiones, afirmó que la concentración del gasto en el aparato militar y el encubrimiento de la corrupción en altos mandos favorecen a los cárteles, mientras que la omisión ante crímenes graves revela una postura permisiva que solo incrementa la inseguridad en el país. La postura del legislador marca una crítica dura a las políticas actuales, promoviendo una postura más firme y coordinada en la lucha contra la delincuencia.
