Rosario, Argentina. - El politólogo Andrés Malamud, investigador de la Universidad de Lisboa, afirmó que Argentina enfrenta una oportunidad significativa en un mundo inestable, no solo dependiente del agro, durante su intervención en el Foro Agroindustrial Argentino. Destacó que la diversificación de las fuentes de divisas se está expandiendo hacia la energía, la minería y la economía del conocimiento.
Malamud explicó que la evolución de la economía argentina alterará su mapa productivo, potenciando el rol del interior en las próximas décadas. "Históricamente, la economía del país giró en torno a un único motor exportador agropecuario. Hoy emergen tres complejos: el agro, los hidrocarburos de Vaca Muerta y las riquezas mineras, como el cobre y el litio", señaló durante el evento celebrado en Puerto Norte.
Según Malamud, la creación de estos nuevos sectores permite una menor dependencia de las condiciones climáticas y, por lo tanto, reduce la vulnerabilidad asociada a la producción agropecuaria. "Este cambio geográfico y económico desplaza el desarrollo hacia las provincias, disminuyendo la centralidad del área Metropolitana de Buenos Aires", añadió.
Al revisar la situación en América Latina, el especialista destacó el potencial de la región en minerales críticos. Contrastó el aprovechamiento de estos recursos en Perú y Chile con la falta de explotación en Argentina, pero dejó entrever que el retraso en algunos sectores también ofrece amplias oportunidades de desarrollo futuro.
Malamud concluyó afirmando que, aunque la economía global enfrenta tensiones políticas, la globalización continúa, y la ubicación geográfica de Argentina podría convertirse en un factor de resiliencia frente a disrupciones globales. "Las percepciones sobre la seguridad y la economía están cambiando, y esto podría beneficiar a los países productores en el futuro".
Con información de lacapital.com.ar

