Las lluvias intensas y fallas técnicas han provocado 14 cierres en lo que va del año, afectando el servicio en una zona vulnerable de la Ciudad de México y Estado de México.
Este año, la Línea A del Sistema de Transporte Colectivo ha experimentado un incremento en las interrupciones del servicio, alcanzando un total de 14 hasta mediados de agosto, lo que representa el nivel más alto desde 2018. La línea, que conecta Pantitlán en Iztapalapa con La Paz en el municipio de Los Reyes La Paz, enfrenta diversos desafíos operativos, principalmente relacionados con condiciones climáticas adversas y fallas técnicas. La zona en la que opera la línea presenta un nivel geológico complejo, con fracturas y hundimientos que aumentan su vulnerabilidad a las inundaciones durante períodos de lluvias intensas. En 2023, no se reportaron interrupciones, pero en años anteriores eventos como rupturas de catenaria y desbordamientos de agua han provocado cierres temporales. Expertos advierten que el incremento en las precipitaciones extremas, atribuible en parte al cambio climático, afectará aún más la infraestructura urbana y el transporte en esta región, demandando soluciones integrales para cubrir la creciente demanda de movilidad segura y eficiente.
