Liberia aceptó recibir hasta 1,200 deportados de terceros países procedentes de Estados Unidos, en un acuerdo anunciado oficialmente el martes. Este pacto, que forma parte de las estrategias del gobierno estadounidense para disuadir la migración ilegal, marca uno de los mayores acuerdos de este tipo bajo la administración anterior.
Datos clave
- Cuándo: El primer grupo de deportados llegará el jueves.
- Cuántos: Liberia aceptará 1,200 migrantes en total.
- Procedencia: Incluirá africanos y nacionales de América del Norte, del Sur y del Caribe.
- Apoyo: Liberia contará con asistencia estadounidense para gestionar este programa.
El ministro de Información de Liberia, Jerolinmek Piah, destacó que el primer grupo será de 20 personas y que las deportaciones se realizarán en un plazo de un año. Además, Piah mencionó que podría haber solicitudes de asilo por parte de los deportados al llegar a Liberia, aunque no se especificó si estos migrantes tienen órdenes de protección de algún juez de inmigración en su país de destino previo.
¿Por qué es significativo este acuerdo?
Este acuerdo representa una respuesta directa de Liberia a su necesidad de atender a personas migrantes que son deportadas desde Estados Unidos. La situación de estos deportados es compleja, ya que algunos pueden haber tenido oportunidades legales para permanecer en EE. UU. pero que podrían ser afectados por estos acuerdos de deportación.
Asimismo, el gobierno estadounidense ha cerrado acuerdos similares con otros países africanos en un esfuerzo por manejar la crisis migratoria, deportando a miles de personas a una variedad de destinos en el continente. Este enfoque refleja una estrategia más amplia para abordar la migración irregular y presenta implicaciones significativas para los sistemas migratorios de las naciones involucradas.
Este acuerdo destaca la tensión continua en el manejo de los problemas migratorios que enfrentan tanto Estados Unidos como varios países africanos, en un contexto donde la política migratoria ha estado bajo un intenso escrutinio y debate.
Con información de clarin.com

