El diputado de Morena admitió que mantenía una disputa con el alcalde de Uruapan, quien fue asesinado en noviembre, en un contexto de rivalidades internas en Michoacán.
En un contexto marcado por tensiones políticas dentro del estado de Michoacán, el diputado federal de Morena, Leonel Godoy, reconoció que mantenía una rivalidad con el alcalde de Uruapan, Carlos Manzo. La confrontación entre ambos se centraba en el control político local, y aunque fueron adversarios en procesos electorales, Godoy aclaró que en ningún momento existieron amenazas vinculadas a esta disputa.
La muerte de Manzo ocurrió el pasado 1 de noviembre, en un clima de violencia que ha sacudido la región, pero las investigaciones aún no establecen vínculo directo con estas diferencias políticas. Godoy expresó su disposición a colaborar con las autoridades si se le requiere para esclarecer los hechos, reafirmando su postura de colaboración y respeto por la ley.
Además, en una declaración reciente, la alcaldesa sustituta de Uruapan, Grecia Quiroz, reveló que varios morenistas, entre ellos Godoy, tenían interés en la alcaldía y que ciertos actores políticos veían a Manzo como un obstáculo en sus planes de poder, lo que evidencia la complejidad de las rivalidades internas en la capital michoacana.
Este escenario refleja las luchas por el control en la política local, donde las diferencias ideológicas a menudo se entrelazan con intereses de poder que, en algunos casos, generan riesgos para las figuras públicas involucradas. La función de las instituciones en esclarecer estos hechos será clave para comprender mejor las circunstancias que rodearon la pérdida de una autoridad municipal en Uruapan.
