Ciudad del Vaticano. – La Iglesia Católica establece que es legal que hombres con hijos sean ordenados sacerdotes bajo ciertas condiciones. Estas incluyen ser viudos con hijos crecidos o antiguos pastores de otras denominaciones que se convierten al catolicismo.
Los obispos pueden considerar la idoneidad moral y las responsabilidades familiares del candidato. El Derecho Canónico examina si el caso del candidato es compatible con la vida sacerdotal sin comprometer sus deberes hacia sus hijos y pareja, si corresponde.
Los cánones 1040 a 1049 no indican que tener hijos sea un impedimento para la ordenación, pero establecen otros criterios que deben ser analizados. Por ejemplo, se privilegia la fe íntegra y las costumbres intachables del postulante. Cada caso se evalúa de manera individual, y los diáconos permanentes viudos con hijos han sido ordenados sacerdotes en múltiples ocasiones.
En las Iglesias Católicas orientales, la ordenación de hombres casados es la norma. Se estima que hay entre 10,000 y 12,000 sacerdotes casados en estas Iglesias, que pasan a formar parte de la comunidad católica. Estos clérigos cumplen con el requisito de haber tenido una vida familiar estable y tener el consentimiento de su esposa.
Finalmente, antiguos pastores de comunidades protestantes también se han integrado a la Iglesia Católica, con el precedente de recibir ordenación a pesar de su estado civil. Este fenómeno se ha dado especialmente en países como Estados Unidos y Reino Unido, donde varios obispos han solicitado dispensas para ordenar a estos clérigos.

