Un intenso enfrentamiento entre la tenista alemana Tamara Korpatsch y la china Wang Xinyu se vivió durante la segunda ronda de Roland Garros, donde Korpatsch logró avanzar tras un partido marcado por tensiones. La alemana se impuso con parciales de 6-2, 2-6 y 6-3.
El conflicto comenzó cuando, al inicio del juego, Wang, cabeza de serie número 32, cruzó a la cancha de Korpatsch para examinar una marca de una pelota, una acción considerada no reglamentaria. Como consecuencia, recibió una advertencia de la juez de silla por violar las normas del tenis.
Al finalizar el encuentro, Korpatsch decidió no estrechar la mano con Wang, quien quedó con la mano extendida en la red. Tras el duelo, la alemana expresó que se sintió injustamente acusada por su oponente, quien la reprochó por señalar incorrectamente la marca en disputa.
Korpatsch defendió su postura, subrayando que había admitido no tener certeza sobre la marcación y destacando la importancia de las decisiones arbitrales. Mencionó que generalmente mantiene una buena relación con Wang fuera de la competencia y se mostró sorprendida por la falta de deportividad de su rival.
Este incidente ha suscitado un amplio debate en el ámbito tenístico sobre el respeto hacia las decisiones de los árbitros y el comportamiento deportivo. Korpatsch avanza en el torneo y se preparará para enfrentar a Elina Svitolina el próximo 29 de mayo.
Con información de entornoinformativo.com.mx

