Julieta Venegas presenta “Norteña: memorias de un comienzo”, donde refleja su vida en Tijuana, una ciudad que vive en la frontera con Estados Unidos. Este libro, lanzado recientemente en Colombia, acompaña a un nuevo disco que explora su identidad y su conexión con la música desde una perspectiva más profunda.
En sus palabras, Venegas destaca la dualidad de su existencia, influenciada por el ambiente multicultural de Tijuana. La frontera ha sido un pilar en su desarrollo artístico y personal, un espacio de intercambio que la moldeó no solo como música sino también en su escritura. Este enfoque le permite abordar su trayectoria desde un sentido más íntimo y auténtico.
A lo largo de la narrativa, la artista comparte sus experiencias personales y referencias familiares que han influido en su obra. Menciona cómo la creación se ha transformado en una celebración, fusionando música y literatura. La escritura se convierte en un proceso de desahogo y un medio para conectar con sus memorias de infancia, resaltando el impacto de su familia en su vocación musical.
Venegas reconoce que jamás había pensado en su historia como universal, aunque sí ha encontrado un lazo con las vivencias de otros. Esta obra es un intento de desmitificar el proceso creativo, transformando la escritura en un ejercicio personal que, aunque íntimo, busca resonar con el lector. Su evolución como escritora surge como un contraste a la rapidez de los tiempos actuales, enfatizando que la creación debe brotar a su propio ritmo.
La artista concluye que “Norteña” ofrece una rica mezcla de recuerdos personales y reflexiones sobre temas como la soledad, la migración y la pertenencia. A través de estas páginas, Julieta Venegas refuerza su compromiso con el arte en un momento donde el mundo parece avanzar a mayor velocidad, y su testimonio crece como un símbolo de autenticidad.
Con información de eltiempo.com

