La iniciativa, que busca mejorar la calidad de vida y la productividad de los empleados, será implementada de forma progresiva hasta 2030 tras consenso con el sector empresarial.
La propuesta para disminuir la jornada laboral en México a 40 horas semanales continúa avanzando tras años de discusión en el Congreso. La reforma, que se planea aplicar de manera gradual para evitar impactos económicos, comenzará en 2027 y culminará en 2030 con la adopción definitiva del límite de horas. Para lograrlo, se establecerá un esquema progresivo, que reducirá las horas laborales en incrementos anuales, permitiendo a los empleadores prepararse y adaptarse a la nueva normativa.
Este cambio responde a una creciente preocupación por el bienestar laboral, ya que una jornada reducida está vinculada a menores niveles de fatiga, una mejor conciliación entre vida personal y profesional, y menores riesgos de enfermedades cardiovasculares. Además, la reforma mantiene los salarios y prestaciones sin reducciones y busca establecer límites claros para horas extras, que deberán pagarse al doble y solo podrán sumar hasta 12 horas diarias en total.
El proceso legislativo comenzará en el siguiente periodo de sesiones a partir del 1 de febrero, ya que en diciembre finaliza el actual ciclo y los compromisos de vacaciones legislativas. La aprobación de esta iniciativa representa un paso importante hacia políticas laborales más justas y equilibradas, en línea con tendencias internacionales que promueven el bienestar del trabajador sin afectar la economía.
Este cambio también implica que las empresas tendrán un plazo de preparación para ajustar sus horarios y estructuras operativas, fomentando un ambiente laboral más saludable y productivo en el largo plazo.
