El actual alcalde de la demarcación consolidó su liderazgo sobre la familia Batres en los comités locales, en medio de disputas internas por el control político en la alcaldía.
El proceso de renovación interna en el partido Morena en la Ciudad de México refleja tanto la organización del partido como las tensiones de poder entre diferentes grupos políticos. La conformación de comités locales en diversos territorios es vista como un terreno clave en la disputa de influencias para las próximas elecciones de 2027.
En el barrio de Álvaro Obregón, una de las áreas más pobladas de la capital, el actual alcalde, Javier López Casarín, logró establecer un liderazgo fuerte al imponerse sobre la familia Batres, cuya figura más destacada es la diputada local Valentina Batres. A pesar de las declaraciones oficiales que afirman que estos comités no definirán las candidaturas oficiales, su influencia territorial es innegable, ya que proporcionan estructura, apoyo y capacidad de movilización en la base de la militancia.
Este proceso refleja los intereses y estrategias internas en la llamada cuarta transformación, donde diferentes facciones buscan posicionarse de cara a los comicios venideros. La consolidación del liderazgo de figuras como Casarín en alcaldías clave puede traducirse en ventajas significativas para la operación política del partido en futuras contiendas. Analistas coinciden en que, aunque formalmente no influirán en las postulaciones, la fuerza en territorio, apoyo y estructura son determinantes en el juego político interno.
Además, estos movimientos internos muestran la complejidad de una dinámica donde distintos grupos de poder disputan espacios en la administración pública y la estructura partidista, en un contexto de alta polarización política a nivel nacional y local.
