Isla Chañaral, Chile. - La erradicación de especies invasoras como conejos y ratas ha provocado un notable resurgimiento de la biodiversidad en la isla Chañaral, ubicada en la costa de Atacama. Esta transformación ecológica, observada por José Luis Cabello, director regional de Island Conservation para América Latina y el Caribe, ha renovado el ecosistema local y ofrece un modelo a seguir para otras islas amenazadas.
Antes de la intervención, Chañaral era un terreno desolado. “He visto una explosión de plantas y, con el tiempo, la biodiversidad marina también se incrementó. Atrajo delfines y ballenas, convirtiendo una comunidad pesquera en un destino de avistamiento de aves”, comenta Cabello, quien ha sido testigo de estos cambios positivos.
Las aves han jugado un papel crucial en este proceso de recuperación ecológica. “Actúan como máquinas ecológicas que transportan nutrientes desde el mar a la tierra”, explica Cabello, resaltando que no hay tecnología humana que iguale su eficacia en la fertilización del suelo. Esto ha permitido que una isla descuidadas se convierta en un entorno que sostiene flora y fauna, facilitando la coexistencia con la actividad humana.
Este enfoque hacia la conservación en islas se presenta como una solución estratégica para combatir la extinción de especies. “Ahora, tu isla, que antes era una roca pelada, puede soportar vida humana en equilibrio”, concluye Cabello.
La iniciativa en Isla Chañaral busca expandirse a otras islas a lo largo de Chile, con la intención de replicar el éxito y fortalecer la diversidad biológica en esos ecosistemas frágiles.
Con información de elzorronortino.cl

