Irán comenzó su participación en el Mundial 2023 con un empate 2-2 contra Nueva Zelanda, en un encuentro cargado de tensión debido al contexto político que rodea al país. A pesar de iniciar en desventaja, el equipo iraní logró igualar el marcador en dos ocasiones, destacando un gol de Mohammad Mohebbi en el minuto 64.
El primer gol de Irán fue anotado por Ramin Rezaeian, quien también aportó la asistencia para el tanto de Mohebbi. Este Mundial ha sido controversial para la selección, que decidió participar a pesar de las dificultades tras la escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán, incluyendo un conflicto que comenzó el 28 de febrero.
En un movimiento estratégico, el equipo iraní cambió su sede de entrenamiento de Arizona a Tijuana, México, donde se preparan antes de cada partido, viajando a Estados Unidos el día previo a los encuentros. En el SoFi Stadium, la afición iraní se hizo notar, con una gran cantidad de seguidores presentes, mientras afuera varios cientos de personas protestaban contra el régimen iraní.
Durante el encuentro, Nueva Zelanda se adelantó en ambas ocasiones gracias a los goles de Elijah Just, pero Irán supo reaccionar adecuadamente, evitando que los All Whites obtuvieran su primera victoria en un Mundial. A pesar de las divisiones en las tribunas, al momento de jugar, el apoyo hacia los jugadores iraníes fue palpable.
El próximo reto para Irán será demostrar su fuerza y cohesión en el torneo, mientras enfrenta las complejidades que su situación política impone en cada partido.
Con información de netnoticias.mx

