Puerto Ayora, Ecuador. - Las lluvias torrenciales vinculadas al fenómeno El Niño han desatado inundaciones en la isla Santa Cruz, dejando al menos un muerto y alrededor de 2,000 personas afectadas. La situación obligó al Gobierno ecuatoriano a declarar el estado de emergencia e interrumpir temporalmente los vuelos comerciales para facilitar el envío de ayuda humanitaria.
Durante el fin de semana, las inundaciones causaron destrozos en la infraestructura local y forzaron a muchas familias a abandonar sus hogares con lo puesto. La alcaldesa de Santa Cruz, Fanny Uribe, declaró: "Muchas familias perdieron prácticamente todas sus pertenencias". A través del sistema ECU 911, las autoridades reportaron el desbordamiento de cauces y daños severos en carreteras.
El Ministerio de Salud Pública informó que 85 personas recibieron atención médica debido a lesiones relacionadas con las inundaciones. Las labores de rescate están en marcha con la coordinación del Gobierno y el apoyo de las Fuerzas Armadas, además de la llegada de más de diez toneladas de suministros enviados desde Guayaquil.
El impacto de estos fenómenos también ha afectado el turismo. El Parque Nacional Galápagos clausuró varios atractivos naturales, incluyendo playas y senderos, para proteger tanto a visitantes como a residentes y facilitar las operaciones de emergencia. La alerta por lluvias continúa vigente, aumentando las preocupaciones de las autoridades sobre posibles nuevos desbordamientos.
Las comunidades afectadas, que aún buscan recuperarse, enfrentan un largo camino por delante, y las autoridades locales se concentran en la recuperación y asistencia a los damnificados en esta crítica situación.
Con información de tn.com.ar

