La inflación mensual alcanzó su nivel más alto en dos años, con presiones en servicios y energéticos que mantienen las expectativas económicas complicadas.
En noviembre de 2023, la inflación en México mostró una escalada, alcanzando un 3.8% anual, evidenciando un repunte que complica los esfuerzos para mantenerla bajo control. Este incremento fue impulsado principalmente por aumentos en tarifas de electricidad, transporte público y precios de ciertos alimentos como el jitomate, que mostraron incrementos significativos respecto a meses anteriores.
El índice de precios al consumidor (IPC) reflejó una variación mensual de 0.66%, la más alta desde 2021 para un mes de noviembre. Dentro del índice, el componente no subyacente, que incluye energéticos y productos perecederos, aumentó un 2.28% en un mes, siendo la electricidad un factor destacado con un incremento del 20.70%, tras la eliminación del subsidio de tarifas de verano en varias ciudades. El transporte público también tuvo una subida del 4.90%, presionando aún más los bolsillos de los mexicanos.
Por otra parte, la inflación subyacente —que mide precios más resistentes a cambios de corto plazo— subió un 0.19% mensual y se ubica en una tasa anual de 4.43%. Esta cifra es crucial, ya que la autoridad monetaria, el Banco de México, la considera un indicador clave para definir su política monetaria y el ritmo de recortes en las tasas de interés en 2026. A pesar de ciertos avances en el control de la inflación general, la persistencia de las presiones en servicios y bienes contribuye a que aún no se alcance la meta deseada, poniendo en riesgo la estabilidad económica a largo plazo.
Especialistas señalan que el entorno actual, marcado también por posibles incrementos en impuestos como el IEPS y en aranceles, genera un escenario de cautela para el próximo año. La importancia de monitorear estos factores radica en su potencial para influir en los precios y en la política económica, así como en la recuperación del poder adquisitivo de los consumidores mexicanos.
Este comportamiento inflacionario subraya la complejidad de lograr una inflación controlada en un contexto de variables internas y externas que aún afectan los precios en diversos sectores. La atención continúa en las decisiones del Banco de México y en las políticas que puedan estabilizar la economía sin sacrificar el crecimiento.
