El Instituto Nacional Electoral (INE) llevará a cabo un ajuste significativo en su presupuesto para el próximo año con el fin de que ninguno de sus funcionarios reciba ingresos superiores a los del Gobierno Federal. Esta medida responde a las recientes normativas de austeridad que impactan las percepciones de los empleados de alto rango.
La nueva estructura de mando y los tabuladores salariales se alinearán con las reglas federales de racionalización del gasto público. Se prevé que 262 funcionarios de mando superior verán una reducción en sus ingresos anuales, tras la implementación de estos cambios normativos.
Entre las medidas de austeridad se contempla la eliminación definitiva del seguro de gastos médicos mayores, una prestación que beneficiaba exclusivamente a una pequeña cantidad de empleados en posiciones directivas. Los consejeros deberán ajustar sus salarios para cumplir con el límite establecido por la constitución, buscando así una mayor equidad dentro de la administración pública.
A pesar de los recortes en ingresos, los altos funcionarios mantendrán ciertas prestaciones, como el seguro institucional y el fondo colectivo de retiro. Además, se conservarán otras garantías como la prima vacacional y el aguinaldo de 40 días, asegurando así un nivel básico de bienestar para el personal.
Los lineamientos de gasto también regularán otros servicios relacionados con las funciones de los funcionarios, como el uso de vehículos y gastos en alimentación, que estarán sujetos a límites financieros estrictos. El INE supervisará la creación de un manual de remuneraciones que regulará todas las percepciones, con el objetivo de optimizar el uso de los fondos públicos en su planeación institucional futura.
Con información de entornoinformativo.com.mx

