La propuesta de un nuevo etiquetado para medicamentos destinados al sector público ha generado inquietudes en la industria farmacéutica, que advierte sobre posibles complicaciones en la producción y limitaciones técnicas para implementar estos cambios en determinados productos.
Rafael Gual, director general de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma), destacó que actualmente se está revisando la medida en mesas de trabajo entre autoridades federales y el sector privado. Se busca evaluar los efectos y ajustes necesarios de esta iniciativa.
Una de las principales preocupaciones de Gual es que la inclusión de un sello adicional podría complicar la manufactura de ciertos medicamentos, debido a factores como el tamaño de los empaques. En algunos casos, no habría suficiente espacio para añadir la etiqueta sin alterar el diseño del producto.
La discusión sobre el etiquetado se intensificó después de que la presidenta Claudia Sheinbaum propusiera que los medicamentos adquiridos por el Gobierno de México deben llevar un distintivo identificable, con el fin de reforzar el control en la distribución y evitar su venta en mercados irregulares.
A pesar de los beneficios teóricos de esta medida, la industria ha insistido en la necesidad de explorar opciones técnicas que cumplan los objetivos sin afectar la cadena de producción. Canifarma sugiere que existen mecanismos de trazabilidad que podrían ser más efectivos para combatir la distribución no autorizada de medicamentos.
Mientras tanto, la industria farmacéutica informó sobre progresos en la regularización de pagos pendientes por parte del gobierno. Gual mencionó que se han realizado conciliaciones con el sistema IMSS-Bienestar, revisando adeudos de aproximadamente 7 mil millones de pesos que están en proceso de liberación.
Con información de municipiospuebla.mx

