Un incendio afectó gravemente el pabellón Wenchang, símbolo de más de mil años de historia y cultura en Zhangjiagang, sin reportar víctimas.
Un incendio de gran magnitud devastó el pabellón Wenchang del histórico Templo Yongqing, ubicado en la ciudad de Zhangjiagang, en la provincia de Jiangsu, China. La conflagración inició en la mañana del 12 de noviembre, en un edificio de tres niveles con arquitectura tradicional, y fue visible desde varias localidades cercanas debido a la densa columna de humo. Este templo, fundado aproximadamente en el año 536 d.C., ha sido un símbolo de valor cultural, religioso y arquitectónico durante más de 1,500 años. Aunque la estructura principal fue preservada, el pabellón Wenchang sufrió daños irreparables en su interior de madera, que quedó reducido a cenizas, dejando intacta solo su base de concreto. Autoridades locales confirmaron que no hubo víctimas, aunque reconocieron que el daño al patrimonio es irreparable en el momento. Las redes sociales registraron imágenes de la rápida propagación del fuego, lo que generó inquietud entre expertos y defensores del patrimonio. Este pabellón tenía un significado especial, asociado con el famoso escritor Shi Nai’an, creador de la novela clásica “Water Margin”, quien supuestamente encontraba inspiración en ese espacio. Las edificaciones originales del templo fueron demolidas en 1958, pero a partir de los años noventa iniciaron su proceso de reconstrucción, logrando recuperar parte de su antiguo esplendor. En 2007, el complejo fue declarado patrimonio cultural protegido. Las autoridades investigan diversas hipótesis sobre el origen del incendio, incluyendo posibles fallas eléctricas, uso de velas o incienso, y las vulnerabilidades de las estructuras tradicionales de madera. Equipos de bomberos y expertos trabajan conjuntamente para determinar las causas y planear la futura restauración de la zona afectada, con un enfoque en la conservación de su autenticidad histórica. La comunidad local y los organismos culturales buscan recursos para rehabilitar el pabellón siguiendo estrictos criterios de autenticidad y protección del patrimonio.
