Ciudad de México, CDMX. - En lo que va del año, se han asegurado en la aduana del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) un total de 130 millones 69 mil 100 cigarros ilegales, los cuales se pretendían ingresar disfrazados de mercancías diversas. La droga fue detectada por personal de la Marina y la Agencia Nacional de Aduanas de México.
Este contrabando, originario de países como Corea del Sur y China, genera un daño fiscal estimado en 695 millones de pesos. Durante varios meses, los aseguramientos han superado cifras significativas, destacando enero con 60 millones 928 mil unidades y agosto con 20 millones 831 mil 800. En total, en los primeros nueve meses del 2023, se han decomisado 180 toneladas de cajetillas.
El 21 de septiembre, una incautación relevante incluyó 2 millones 400 mil cigarros apócrifos provenientes de un embarque que había sido camuflado como palillos perfumados. Las operaciones no solo sesgan las finanzas públicas, sino que también plantean riesgos para la salud, ya que estos productos no pasan por controles de calidad, expuestos a sustancias potencialmente peligrosas.
Sergio Barajas Pérez, especialista en comercio exterior, subrayó que el contrabando no debe considerarse solo como una infracción, sino como una distorsión del mercado que afecta a la salud pública y al sistema de comercio exterior mexicano. "Quien introduce mercancía ilegalmente puede eludir gran parte de los costos de cumplimiento y colocar el producto a precios más bajos", comentó.
Este fenómeno no es una novedad, ya que, aun cuando hay un aumento en las incautaciones, el contrabando de cigarros sigue siendo una actividad que no se prioriza en la agenda de las autoridades. El riesgo continúa latente mientras la demanda de productos a precios bajos crece y las regulaciones pierden efectividad.
Con información de eluniversal.com.mx

