Descubre cómo el dictador Hitler soñaba con ser artista, antes de su oscuro ascenso al poder.
Antes de que Adolf Hitler se convirtiera en una figura prominente del siglo XX, aspiraba a ser artista. Nacido en 1889 en Austria, mostró interés por el dibujo desde su adolescencia. A los 18 años, dejó la escuela con la esperanza de ingresar a la Academia de Bellas Artes de Viena, pero fue rechazado en dos oportunidades. Sus evaluadores indicaron que carecía de la habilidad necesaria para la pintura, aunque notaron un potencial en el dibujo arquitectónico. Este sueño perdido de ser artista contrasta fuertemente con su posterior papel como dictador.

