El municipio de Silvia, Cauca. - Las autoridades reportaron el descubrimiento del cuerpo sin vida de un hombre en la vereda Miraflores, con heridas de bala en la cabeza. El cadáver fue trasladado a la morgue de Piendamó, gracias a la intervención de miembros de la comunidad.
El hallazgo se produjo el 13 de mayo y generó una gran preocupación en las comunidades campesinas e indígenas de la zona. Al lado del cadáver, se encontró un letrero con un mensaje amenazante que describe al fallecido como un "reclutador y asesino bomba Cajibío".
Este incidente resuena con la masacre de El Túnel ocurrida el 25 de abril, donde murieron 21 personas. La violencia ha dejado una profunda huella en la región, y los sobrevivientes y familiares de las víctimas claman por justicia, negando la justificación de estos actos como errores militares.
Las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia han intentado desviar la responsabilidad, lo que ha sido rechazado por los familiares de las víctimas. Además, muchas de las personas fallecidas eran reconocidas en sus comunidades, lo que pone de manifiesto el impacto en la cohesión social de la región.
Líderes sociales y defensores de derechos humanos exigen avances en las investigaciones tanto del homicidio reciente como de la masacre anterior. La población rural se enfrenta a la creciente violencia, creando un clima de miedo y desconfianza en una zona ya golpeada por el conflicto armado.
Con información de elpais.com.co

