El gobierno busca aumentar la recaudación mediante nuevos gravámenes y fortalecer controles digitales, en un contexto de desaceleración económica y mayores gastos en pensiones y deuda. En medio de un escenario económico con expectativas de un crecimiento cercano al dos por ciento, las autoridades mexicanas presentaron una serie de reformas fiscales que tienen como objetivo reforzar la recaudación y reducir el déficit fiscal proyectado para 2026. La propuesta de Paquete Económico contempla ajustes en impuestos alrededores de productos nocivos para la salud, como bebidas azucaradas y tabaco, así como nuevas tasas para los juegos de azar y videojuegos con contenido violento. Estas medidas buscan desincentivar el consumo de productos que impactan en la salud pública, además de generar recursos adicionales para atender los crecientes gastos en pensiones y deuda pública, que superarían los 2.8 billones de pesos en 2026. Asimismo, se contempla la implementación de herramientas digitales avanzadas para ampliar la base tributaria, facilitando el cumplimiento de obligaciones tributarias y fortaleciendo la lucha contra la evasión fiscal. Entre los cambios más relevantes están la facultad del Servicio de Administración Tributaria para acceder en tiempo real a información digital y la posibilidad de bloquear plataformas en caso de incumplimiento. El paquete también propone sanciones más severas para delitos como la falsificación de documentos fiscales y el contrabando, así como la regulación de ventas en plataformas en línea y fintechs. Estos cambios buscan modernizar el sistema fiscal mexicano y asegurar que los recursos recaudados se destinen a áreas prioritarias, como la salud y el desarrollo económico.
Temas:
