Ciudad de México, CDMX. - El Gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo ha decidido intervenir en la discusión sobre el aumento de la morosidad familiar, que se ha convertido en un eje de presión para la oposición en este segundo semestre. La estrategia busca contrarrestar los 133 votos que la oposición ha reunido para convocar comisiones, intentando evitar los costos políticos de una sesión especial.
La iniciativa gubernamental incluye más de 50 proyectos relacionados con el endeudamiento de las familias y la prórroga de la Emergencia en Discapacidad. La bancada de La Libertad Avanza, liderada por el diputado Santiago Pauli, ha convocado a la comisión de Finanzas para discutir estos proyectos el próximo 2 de septiembre, a lo que se suma la intención de organizar el debate en comisiones.
El propósito de esta maniobra es controlar el tiempo de discusión y limitar el impacto de la sesión especial que la oposición ha programado para el 9 de septiembre. Así, el oficialismo busca evitar que la oposición monopolice el reclamo por la situación de los hogares en deuda. El presidente convocó a su gabinete y a los legisladores libertarios para definir los principales ejes que deben defender en el debate.
Entre las propuestas del Gobierno se encuentran la creación de un régimen de trato digno para consumidores sobreendeudados y mecanismos de prevención del sobreendeudamiento familiar. Un aspecto clave en esta discusión son las cifras. Según informes del Banco Central de la República Argentina, la morosidad del crédito a familias se sitúa en 12,8%, mientras que la de las empresas es del 3,5%.
La administración resalta que el sistema financiero tiene una buena cobertura frente al riesgo de crédito, pues el 86,6% de la cartera irregular está respaldada por previsiones. Además, la morosidad se concentra en municipios del conurbano, muchos de ellos gobernados por la oposición, lo que el Gobierno utilizará para enmarcar su argumento sobre la capacidad de pago en diferentes regiones.
Con información de cronista.com

