Acciones interinstitucionales en salud, cultura, deporte y tramitología fortalecen comunidades con altos índices de violencia en todo el país.
El gobierno mexicano ha implementado una serie de acciones integradas para reducir la violencia y fortalecer el tejido social en diversas comunidades. Desde principios de octubre, estas iniciativas han alcanzado a más de 2.8 millones de personas, quienes han recibido servicios que van desde atención en salud y programas culturales hasta actividades deportivas y de cohesión social. Con una coordinación interinstitucional que involucra niveles federales, estatales y municipales, se busca llegar a zonas con mayores desafíos en materia de seguridad.
En el marco de estas acciones, se han llevado a cabo talleres de prevención y actividades artísticas, como murales por la paz, además de celebraciones tradicionales que promueven la convivencia comunitaria. Paralelamente, se han organizado cerca de 20 mil actividades físicas masivas que han movilizado a más de un millón y medio de participantes en todo el país. Además, programas de desarrollo urbano y la regularización de viviendas también contribuyen a mejorar las condiciones de vida en estas áreas.
El programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz” ha permitido recoger de forma voluntaria más de 8,500 armas, en un esfuerzo conjunto con la Secretaría de la Defensa Nacional y la Iglesia Católica. También, en territorios como Oaxaca y Guerrero, se han entregado más de un millón de artículos de primera necesidad mediante el Tianguis del Bienestar, contribuyendo a paliar necesidades básicas y promover la seguridad alimentaria.
Estas acciones buscan abordar las causas estructurales de la violencia, priorizando la atención en jóvenes, adolescentes y niños, con el objetivo de construir comunidades más seguras y cohesionadas a largo plazo.
