La adjudicación directa de más de 346 millones de pesos para proveer harina de maíz genera polémica en medio de protestas campesinas por precios justos.
El gobierno federal, a través de la Secretaría de Bienestar, adjudicó de manera directa un contrato por más de 346 millones de pesos a la empresa Minsa Comercial S.A. de C.V., vinculada a Altagracia Gómez, quien preside el Consejo Asesor Empresarial del gobierno de Claudia Sheinbaum. La firma será responsable de suministrar harina de maíz para el programa “Maíz para Todos” desde marzo hasta diciembre de este año, con la finalidad de apoyar a la población vulnerable en el acceso a este alimento básico.
El acuerdo fue justificado por la necesidad de garantizar la distribución oportuna de harina en un contexto de urgencia, y contempla servicios integrales de transformación del maíz en harina de maíz nixtamalizada, incluyendo procesos de flete, maquila y empaque. La compañía debe presentar una garantía equivalente al 10% del monto, es decir, aproximadamente 34.6 millones de pesos, y el contrato vence a finales de 2025.
Este evento se desarrolla en un momento en que productores agrícolas realizan protestas para exigir precios de garantía adecuados, destinados a garantizar una inversión justa en el campo. Actualmente, el maíz se comercializa a menos de los niveles reconocidos como sostenibles por los propios productores, quienes alegan recibir entre 4 y 5 pesos por kilo, cuando el precio de referencia es de 7,200 pesos por tonelada.
El proceso de adjudicación ha suscitado cuestionamientos sobre la transparencia y las implicaciones políticas, dada la vinculación de la empresa beneficiada con la figura de Altagracia Gómez, cercana al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
