Ciudad de México. - La lucha interna en el partido Morena se intensifica conforme se acercan las elecciones, revelando una potencial desventaja para varios gobernadores. Los analistas advierten que la estrategia de designación de candidatos, basada en la lealtad a sus gobernantes, puede llevar a una serie de derrotas significativas.
En diversas entidades, como Campeche, Colima y Zacatecas, se han impuesto candidatos que parecen favorecer más a los gobernadores que al electorado. Por ejemplo, Layda Sansores impulsó a Pablo Gutiérrez Lázarus en Campeche, mientras que Indira Vizcaíno respaldó a Rosa María Bayardo en Colima. La falta de popularidad de muchos de estos candidatos genera escepticismo sobre sus probabilidades de éxito en las urnas.
El caso de Quintana Roo, donde la gobernadora Mara Lezama decidió colocar a Eugenio Segura a la cabeza, ha encontrado resistencia. A su vez, el gobernador Alfredo Ramírez Bedoya en Michoacán enfrenta críticas por elegir a Carlos Torres Piña, un movimiento que aleja a la figura política Raúl Morón.
Las elecciones también reflejan un posible ajuste en la estrategia de Morena hacia la inclusión de mujeres en las candidaturas. Se busca que 10 de las 17 posiciones sean ocupadas por mujeres, lo que podría restringir el avance de ciertos hombres leales a los gobernadores en juego. Esto podría beneficiar a figuras como Andrea Chávez en Chihuahua y Geraldine Ponce en Nayarit, aunque las críticas sobre la validez de estas designaciones crecen.
A medida que Morena enfrenta este complicado panorama electoral, queda en el aire la pregunta sobre si esta estrategia, que privilegia las lealtades internas, es suficiente para consolidar su poder en contextos donde sus opositores se fortalecen.
Con información de diariodechiapas.com

